La vivienda no empieza cuando alguien la compra. Empieza cuando alguien decide construirla.

Cuando pensamos en el mercado de vivienda, casi siempre imaginamos la última parte de la historia.
Una familia buscando una casa. Un crédito hipotecario. Una firma ante notario. Pero esa historia comenzó mucho antes. Mucho antes de que existiera un comprador.

Mucho antes de que un banco analizara una solicitud de crédito.
Y, en muchos casos, incluso antes de que existiera la propia vivienda.
Todo empieza cuando alguien toma una decisión que pocas veces forma parte de la conversación.La decisión de invertir para construir.

En ese momento todavía no existen compradores. No existe un crédito hipotecario. No existe una escritura.Lo único que existe es una pregunta:
¿Este proyecto será financieramente viable? A partir de ahí comienza una cadena de decisiones que, años después, terminará definiendo la vivienda que llegará al mercado.

El costo del financiamiento. Los tiempos para obtener permisos.
La regulación. El costo de construcción. Y el riesgo de invertir durante varios años antes de vender la primera vivienda. Por eso, cuando analizamos el mercado habitacional, muchas veces nos concentramos únicamente en la última parte del proceso: la compra. Cuando, en realidad, el mercado empezó a definirse mucho antes. Porque antes de que una familia pueda comprar una vivienda…Alguien tuvo que demostrar que era posible construirla.

Y quizá esa sea una parte de la conversación a la que todavía le estamos dedicando muy poca atención.

La pregunta interesante es:
¿Estamos analizando el mercado de vivienda desde el momento en que alguien compra…ó desde el momento en que alguien decide producir esa vivienda?

Gerardo Guajardo
Especialista en Crédito Hipotecario | Intermediario Bancario | Asesor Financiero 42 años de experiencia en la Banca.

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