El precio de la vivienda en México sigue aumentando.

En ciudades como Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey, cada vez es más común ver operaciones cercanas a los $3 millones de pesos o más para una vivienda adquirida con crédito hipotecario. El problema es que los ingresos no están creciendo al mismo ritmo que el valor de las propiedades. Y eso hace que comprar casa sea cada vez más desafiante para muchas familias. Veamos un ejemplo sencillo.

Si una vivienda cuesta $3,000,000, el banco normalmente solicita alrededor del 20% de enganche. Eso significa reunir aproximadamente $600,000 pesos, sin considerar todavía gastos notariales.

Ahora pensemos en una pareja con ingreso conjunto de $75,000 mensuales.
Si logran ahorrar entre 10% y 12% de su ingreso, lo cual ya implica un esfuerzo importante, estarían guardando entre $7,500 y $9,000 pesos al mes.

A ese ritmo, reunir el enganche podría tomar aproximadamente entre 5 y 6 años.
Pero mientras ese ahorro se acumula, la vivienda también sigue subiendo de precio. Si el valor de las propiedades aumenta alrededor de 5% anual, en cinco años una vivienda de $3 millones podría acercarse a $3.8 millones. Y con ello, el monto del enganche también aumenta.
La meta se mueve.

Por eso muchas personas sienten que cada año comprar casa se vuelve más difícil, incluso cuando hacen un esfuerzo constante por ahorrar. No siempre se trata de la tasa de interés. Muchas veces el verdadero reto es el tiempo que toma reunir el enganche mientras el mercado sigue avanzando. Ahorrar es importante. Pero entender cómo estructurar correctamente un crédito hipotecario también puede hacer una gran diferencia al momento de tomar una decisión.

Porque en muchos casos, esperar demasiado puede terminar siendo más caro que comprar en el momento adecuado.

Gerardo Guajardo
Especialista en Crédito Hipotecario | Intermediario Bancario | Asesor Financiero 42 años de experiencia en la Banca.

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